ESTRATEGIAS

Leyendo la borra del café

Los obligados cambios de vida impulsados por la pandemia y el significativo peso de la generación millenial están generando significativas disrupciones en la cultura corporativa, especialmente en las grandes empresas.

Si hay algo que no podemos negar es que lo vivido este va a significar, para siempre, un antes y un después en nuestras vidas. Sería casi imposible enumerar todas las cosas que hasta principios de año dábamos por sentadas, sin prestarles ningún tipo de valor o importancia.

En lo personal y en lo profesional, la mayoría de nosotros estábamos funcionando en un modo casi automático. Con mayor o menor grado de éxito, íbamos en pos de esas metas que en el mundo corporativo nunca parecían ser suficientes ya que, según nuestros jefes, siempre había lugar para seguir creciendo y mejorando.

Simplemente, a modo de análisis y para entender esa bonanza económica que parecía no tener fin, digamos que entre 2000 y 2019 las ganancias netas corporativas de las empresas estadounidenses saltaron de U$S 758 billones anuales a US$ $2,25 trillones.

¿Una generación insatisfecha?

De acuerdo con la revista Forbes, el año pasado, a pesar de ser uno de los años más rentables para el mundo corporativo, fue el momento en que un gran número de los llamados millenials perdieron la paciencia ante las implacables e incesantes demandas de sus jefes, generalmente de grandes corporaciones y nunca satisfechos con las metas alcanzadas.

A pesar de que habían cumplido con éxitos los objetivos, a veces superándolos, la respuesta era, invariablemente, la misma: “Muy bien, ¿pero cómo vamos a hacer para sobrepasar las metas el año próximo?”

De acuerdo con la empresa de analítica global Gallup, los millenials constituyen la generación menos comprometida con el ámbito laboral corporativo. Muchos se quejan por la falta de confianza de sus líderes (más del 26%, de acuerdo con un estudio de Deloitte), otros protestan por el escaso compromiso social que existe en sus empresas y también por no sentirse representados por la falta de diversidad e inclusión de sus organizaciones.

Son hechos preocupantes, pues este segmento integra desde 2016 la generación más grande del ámbito laboral. De acuerdo con ese mismo estudio, en 2025 conformarán el 75% de la fuerza laboral. Alarmante si queremos medir el índice de satisfacción laboral de las empresas y esperar a la vez ese mismo ritmo de crecimiento.

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Pero de repente un virus nos paralizó y lentamente, poco a poco, fue cambiando radicalmente lo que antes y en otro contexto nos parecía imposible hacer.

Ya no había que participar cada mañana en la reunión, y de ese encuentro pasar a otro y otro antes de poder empezar a hacer realmente nuestro trabajo.

Cambios de paradigma

De pronto, nuestros superiores fueron notando que el trabajo remoto era igual o más efectivo que el presencial. De a poquito también, esas ventas calificadas de “insignificantes” se convirtieron en “razonables” y esas metas laborales comenzaron a emparentarse con la triste realidad que nos rodea.

En lo personal también comenzamos a valorar más el tiempo con la familia, con los amigos y con algún que otro jefe que evidenció un verdadero interés en nosotros como persona, demostrando ser un verdadero líder con empatía.

Me pregunto, ¿si todos tuviéramos la posibilidad de leer la borra del café, que hubiéramos hecho diferente?

ROBERTO GIROTTI es director general de RG Marketing Consultants.

“En lo personal también comenzamos a valorar más el tiempo con la familia, con los amigos y con algún que otro jefe que evidenció un verdadero interés en nosotros” “En lo personal también comenzamos a valorar más el tiempo con la familia, con los amigos y con algún que otro jefe que evidenció un verdadero interés en nosotros”

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