Una boda puede durar unas horas, pero cuando se realiza fuera de la ciudad de origen, el viaje puede extenderse por varios días. Esto genera oportunidades para hoteles, restaurantes, transporte y otros servicios turísticos. (Bodas: el nuevo reto de las agencias es vender experiencias, no viajes)
Bodas destino amplían el movimiento turístico y generan oportunidades para el trade
En el marco del Día Mundial del Turismo, el segmento bodas muestra cómo una celebración puede movilizar alojamiento, gastronomía, transporte y experiencias.
Las bodas destino pueden extender la estadía de novios e invitados y generar consumo en distintos servicios turísticos.
En pocas palabras
- Bodas destino: Impulsan el turismo y generan oportunidades para hoteles, gastronomía y transporte.
- Movimiento económico: En Perú, la industria de bodas podría movilizar S/1.440 millones al año.
- Destinos clave: Ica, Paracas y Cusco se perfilan como espacios atractivos para celebrar eventos.
En el marco del Día Mundial del Turismo, que se conmemora el 27 de septiembre, las bodas destino muestran una conexión cada vez más cercana entre la industria de eventos y la actividad turística.
En Perú, esta industria podría movilizar alrededor de S/1.440 millones al año, según una estimación de la Cámara de Profesionales de Eventos del Perú (Capev). El movimiento involucra a una amplia cadena de proveedores.
En el caso de las bodas destino, el gasto también puede incluir alojamiento, gastronomía, traslados y actividades turísticas. Los invitados dejan así de ser únicamente asistentes al evento y se convierten en visitantes del destino.
“Las bodas destino están dejando de ser únicamente una celebración para convertirse en una experiencia turística que puede extenderse durante varios días y generar movimiento para distintos negocios del destino", señaló Betty Medina Rosas, fundadora y gerente general de Mobiliario GP.
Destinos que ganan espacio entre las bodas
Ica y Paracas, por ejemplo, permiten combinar una celebración con gastronomía, viñedos y actividades vinculadas al desierto y el litoral. Cusco y el Valle Sagrado suman patrimonio, naturaleza y propuestas culturales.
Lima también concentra una oferta para este segmento, especialmente en espacios vinculados al litoral y en establecimientos que pueden complementar la celebración con propuestas gastronómicas y de entretenimiento.
Para los destinos, el interés está en aprovechar el movimiento que genera un grupo de viajeros. Una boda puede activar diferentes servicios durante la estadía y generar consumo más allá del lugar donde se realiza la celebración.
“Las parejas optan por celebrar sus bodas en otros espacios, impulsando el turismo y entregando a los invitados la posibilidad de vivir experiencias alrededor de un momento importante”, destacó Medina.
Setiembre y la oportunidad de conectar bodas y turismo
Según el INEI, setiembre concentró el 10% de los matrimonios inscritos durante 2023, siendo el mes con mayor proporción. El dato permite observar la relevancia de este periodo para la actividad vinculada a las celebraciones.
Para hoteles, agencias, operadores y otros negocios, estas celebraciones representan una posibilidad de atender grupos que llegan a un destino por un motivo específico y que pueden sumar noches de alojamiento, gastronomía y experiencias durante su estadía.
El reto para los negocios del sector estará en articular servicios que acompañen la celebración y aprovechen el tiempo de permanencia de los visitantes.
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