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Manual Alta Gama

Alta gama: cómo se redefine la oferta de viajes de lujo

Nuevas propuestas hoteleras, bienestar, tecnología y personalización marcan cambios en un segmento que exige mayor especialización.

En pocas palabras

  • Alta gama: Se redefine la oferta de viajes de lujo priorizando privacidad y personalización.
  • Nuevas tendencias: Hoteles como destino principal y servicios tecnológicos anticipan preferencias.
  • Viajero peruano: Busca experiencias discretas y personalizadas, valorando el asesoramiento experto.
Resumen generado por Thinkindot AI

Este escenario impulsa nuevas propuestas, desde hoteles que se convierten en el principal motivo del viaje hasta servicios que utilizan la tecnología para anticiparse a las preferencias de cada huésped. Al mismo tiempo, plantea nuevos desafíos para las empresas que buscan atender a este segmento.

En el mercado peruano, estos cambios abren oportunidades para una industria que necesita conocer mejor el producto y las expectativas de sus clientes. A partir de las perspectivas de especialistas y datos del sector, ¿qué está redefiniendo hoy la oferta de viajes de lujo?

Más allá del precio: qué definen los viajes de lujo

En el turismo de alta gama, pagar una tarifa elevada no significa necesariamente acceder a una experiencia de ultralujo. La diferencia está en la propuesta, el nivel de exclusividad y la capacidad de responder a las preferencias de un viajero que busca algo más que instalaciones sofisticadas.

El Virtuoso Luxe Report 2026, elaborado a partir de las perspectivas de más de 2.400 asesores de viajes, señala que el 45% reportó un aumento en las solicitudes de ultralujo. La privacidad y las experiencias hiperpersonalizadas figuran entre las propuestas destacadas.

Para Roberto Santivañez, diseñador de viajes de lujo en Travel Line, el precio no es necesariamente el principal condicionante para este perfil de viajero. “No porque vendas más caro significa que sea mejor”, sostiene. A su juicio, el diferencial está en la calidad de la propuesta y en su capacidad para responder a las expectativas de cada pasajero.

El especialista encuentra una muestra de ello en los lodges africanos con concesiones privadas para observar fauna. Frente a zonas más concurridas, estas propiedades ofrecen condiciones distintas para los avistamientos. El diferencial, en este caso, no es tener más lujo a la vista, sino disfrutar de una experiencia mejor adaptada al pasajero.

Roberto Santivañez, diseñador de viajes de lujo en Travel Line.

Roberto Santivañez, diseñador de viajes de lujo en Travel Line.

Hoteles de alta gama: nuevas formas de vivir el viaje

La planificación puede partir de los intereses del pasajero y no necesariamente de un destino. A partir de sus preferencias, se identifican propiedades que concentran actividades y servicios acordes con lo que busca, convirtiendo el alojamiento en una pieza central de la experiencia.

Roberto Santivañez, explicó esta dinámica con el caso de un cliente aficionado a los caballos. La propuesta fue una propiedad en Córdoba, Argentina, donde podía montar durante distintos momentos del día. “El mismo hotel ya era el destino”, resume.

Por su parte, Marisol Elías, Senior Travel Designer de T Journeys, observó que la oferta también se diversifica entre grandes cadenas y hoteles boutique, mientras el bienestar gana espacio en sus propuestas. Algunas propiedades incorporan clases de yoga y pilates, masajes y actividades al aire libre, ampliando los servicios que el viajero puede disfrutar durante su estadía.

Estos modelos amplían las posibilidades de la oferta de alta gama: una propiedad puede reunir alojamiento, actividades y servicios vinculados a intereses específicos, sin que el viaje dependa de recorrer distintos atractivos. Para el sector, el reto está en conocer bien el producto y encontrar opciones que respondan a las preferencias de cada pasajero.

Tecnología, personalización y nuevas expectativas

El acceso a internet y a herramientas de inteligencia artificial permite a los viajeros investigar destinos, comparar alojamientos e incluso construir sus propios itinerarios. Sin embargo, disponer de más información no garantiza que las opciones elegidas sean las más adecuadas, especialmente cuando el viaje requiere conexiones complejas o una combinación particular de experiencias.

Para Marisol Elías, este escenario también ha reforzado la importancia del trato personal. “Ahora que se usa demasiado la IA, la gente también está valorando mucho la parte humana”, comentó.

La especialista destacó que conocer al pasajero y contrastar las recomendaciones permite evaluar alternativas que quizá no estaban contempladas inicialmente, incluso en destinos como Tailandia, Vietnam o Sudáfrica, que puede combinarse con una estadía en Mauricio.

Este trabajo también implica mantenerse al tanto de las novedades de cada mercado. Elías menciona que destinos como Turquía, Brasil e Italia forman parte de la demanda que atiende actualmente, aunque la elección final depende de los intereses del pasajero y de las características de cada propuesta.

La evolución del viajero peruano y el valor del asesoramiento

La ostentación pierde protagonismo frente a una forma de lujo que prioriza la discreción, la privacidad y el acceso a experiencias fuera del alcance del mercado masivo. En este escenario, el viajero también adquiere un papel más activo en la planificación de sus viajes.

Para Marisol Elias, el viajero peruano está cada vez más informado y abierto a nuevas propuestas. Sin embargo, considera que uno de los retos de la industria es educar al cliente y comunicar el valor que hay detrás de cada asesoría.

“Una vez que confían, la situación cambia abismalmente”, señaló Elias. Por ello, explicar cómo trabaja una agencia y qué aporta su asesoramiento resulta fundamental para construir una relación de confianza y ayudar al viajero a tomar decisiones acordes con sus intereses.

Marisol Elias, Senior Travel Designer de T Journeys.

Marisol Elias, Senior Travel Designer de T Journeys.