La ruptura de relaciones diplomáticas entre Perú y México generó incertidumbre inmediata entre los viajeros y agencias de viajes. La suspensión de la atención en la Embajada de México en Lima afectó a quienes tenían gestiones en curso y a agencias que organizan viajes hacia este destino.
Ruptura de relaciones entre Perú y México genera incertidumbre entre agencias de viajes
La ruptura de relaciones con México genera incertidumbre en agencias y viajeros, aunque los servicios consulares seguirán funcionando con limitaciones.
Fin de relaciones entre Perú y México causa dudas en el sector turismo.
Aunque la decisión implica el retiro de embajadores, no significa el fin de la relación consular. Este nivel de vínculo entre ambos países sigue vigente y permite que continúen los trámites ciudadanos esenciales, como solicitudes de visa, documentación y asistencia a viajeros.
Atención consular, pero con retrasos en Embajada de México
La sección consular de la Embajada de México en Lima mantiene sus funciones, aunque con capacidad reducida. Los procedimientos podrían volverse más lentos debido a la reorganización administrativa, afectando la entrega de documentos, legalizaciones y otros servicios de rutina.
Las agencias de viajes deberán considerar estos retrasos en la planificación de itinerarios, especialmente para pasajeros con fechas próximas de salida. También se recomienda informar a los clientes sobre posibles demoras y mantener comunicación constante con las autoridades consulares.
Impacto en las agencias de viajes y control migratorio
Respecto al ingreso físico a México, la visa sigue siendo un requisito vigente, pero la admisión final depende de la evaluación del agente migratorio en frontera. Hasta el momento, no existen restricciones específicas para ciudadanos peruanos ni medidas que limiten el flujo turístico entre ambos países.
La ruptura diplomática marca un periodo de tensión política, pero no un cierre de fronteras. Para el trade turístico, el desafío será adaptarse a este escenario, mantener la confianza del viajero y reforzar la comunicación sobre los procesos consulares y migratorios que permanecen activos.
Consecuencias posibles para el turismo Perú-México
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Reducción de flujos turísticos por deterioro en la percepción bilateral.
Posibilidad de reinstaurar restricciones documentarias o ajustes migratorios.
Enfriamiento de acuerdos, campañas y cooperación turística bilateral.
Aerolíneas y operadores revisando viabilidad de rutas y paquetes.
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