Otrora profesión de bohemios, desarraigados, cuando no destinatarios de epítetos menos bondadosos, los gastronómicos han visto crecer sus virtudes y cualidades, ya sea en la cocina como en el servicio. A instancias de un movimiento que puso a la gastronomía en un plano de igualdad con oficios de carácter artístico y mundano, el sector ha sufrido una serie de transformaciones como nunca antes se habían visto.