A la hora de hacer un análisis de la demanda potencial de un spa, se suele tener en cuenta la edad de los clientes y dividirla por generaciones, bajo el concepto de que cada generación está marcada por las condiciones socioeconómicas en las que se desarrolló.
Aunque haya pequeñas divergencias entre autores –puesto que algunos reconocen cuatro y otros cinco tipos de generaciones–, se suele coincidir en focalizar los siguientes segmentos:
• La generación del silencio: nacidos entre 1930 y 1940. Son los adultos mayores, que aceptan las propuestas, no se quejan y experimentan lo que se les da sin mayores reclamos.
• Los baby boomers: nacidos entre 1950 y 1970. Son los que hoy nos interesan como objeto de estudio y que desarrollaremos con más amplitud en esta nota.
• La Generación X: nacidos entre 1970 y 1990. Son jóvenes en edad activa, tienen ingresos constantes, y están sometidos a presiones laborales y sociales muy fuertes. Están muy pendientes de las modas y del verse bien.
• La Generación Y o de Experiencias Únicas: nacidos entre 1990 y 2000, muy informados, dependientes de Internet y las redes sociales. Buscan vivir constantemente nuevas experiencias
• La Generación Z: nacidos a partir de 2000, serán los futuros protagonistas. Por ahora no inciden en las tendencias de mercado y suelen ser ignorados por algunos autores.
Volviendo a los baby boomers, vale recordar que fueron los niños nacidos en los países anglosajones en la posguerra, dado que hubo una explosión en la tasa de nacimientos que llevó a los sociólogos a denominarlos de esta manera, en alusión al boom de bebés.
En la actualidad se considera que la población mundial de este segmento alcanza los 78 millones.
Estas personas, según su segmento etario, se podría decir que están entrando en la vejez. Tal como siempre lo hicieron con otros conceptos –ya que es la generación de la libertad de ideas, de los nuevos paradigmas, de la búsqueda constante de nuevas experiencias–, también en este caso se niegan a asumir la edad como quizás lo hicieron sus padres, transformados en adultos mayores tranquilos, y adaptándose al retiro de la vida activa. Por el contrario, los baby boomers son grandes consumidores de servicios de spa y cremas anti-envejecimiento, hacen gimnasia y entienden que no sólo con cirugías y técnicas invasivas como el botox y las cirugías plásticas se logran estos cometidos, sino que incorporan prácticas de vida sana y buscan la armonía física, mental y social.
Los baby boomers están acostumbrados a romper paradigmas. Por lo tanto, para atraer su atención es importante salirse de la rutina y proponerles un menú de tratamientos creativo e innovador. Ellos estarán dispuestos a probarlo, y tienen poder adquisitivo y tiempo como para hacerlo.
Elaborar paquetes turísticos que incluyan alojamientos en hoteles de buen nivel, comidas saludables y un programa que vincule el uso de los equipamientos del spa como el sauna, el baño de vapor, la piscina lúdica y el relax con tratamientos especiales antiestrés, antiaging, antioxidante, revitalizante, o de belleza y estética será una magnífica oportunidad para rentabilizar el spa dentro de los hoteles.
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