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Manual LGBTQ

Turismo LGBTQ+: crece la demanda, pero la oferta aún no responde

El turismo LGBTQ+ en el mercado emisivo peruano crece, pero aún carece de una oferta estructurada que responda a su demanda.

En el mercado emisivo peruano, el turismo LGBTQ+ viene mostrando un crecimiento progresivo en los últimos años, aunque aún cuenta con una oferta poco estructurada dentro del canal tradicional, lo que limita su desarrollo comercial y explica su avance más lento frente a otros mercados. (Ya salió el Manual LGBTQ+ Perú)

Factores socioculturales y una baja especialización del producto dentro del trade turístico forman parte de un escenario que todavía deja una oportunidad de negocio poco aprovechada. ¿Cómo es este viajero y qué está buscando hoy? Es la pregunta que podría marcar el rumbo del segmento en los próximos años.

Turismo LGBTQ+: más allá de las etiquetas

El viajero LGBTQ+ ya no responde a un solo estereotipo. El segmento reúne a hombres y mujeres de diversas orientaciones e identidades que viajan solos, en pareja o con grupos de amigos, con una marcada preferencia por servicios de categoría media a alta y experiencias que les permitan disfrutar del destino con tranquilidad.

En el mercado peruano predominan viajeros de entre 35 y 60 años, con un poder adquisitivo medio y medio-alto. Pasajeros cada vez más informados, que investigan destinos, comparan alternativas y llegan a las agencias con una idea bastante clara de lo que buscan, priorizando la calidad del servicio por encima del precio.

Bajo esa misma línea, Miguel Portugal, gerente general de Vidatur, coincidió en que se trata de un pasajero informado, que valora la calidad del servicio y espera que la experiencia responda a lo ofrecido.

Por otro lado, José Gómez, gerente general de Trip Guru World, consideró que la industria aún arrastra la idea de que el turismo LGBTQ+ gira únicamente en torno a la vida nocturna, cuando en realidad también existe un fuerte interés por la cultura, la gastronomía, la historia y las nuevas experiencias.

Destinos: la libertad también forma parte del viaje

Y si hablamos de destinos, más allá de los atractivos turísticos, elegir un lugar donde puedan sentirse cómodos y libres influye cada vez más en la decisión de compra. La posibilidad de viajar con tranquilidad y sentirse bien recibidos termina siendo un factor tan importante como la oferta del propio destino.

Bajo ese panorama, Madrid se mantiene entre las ciudades preferidas por el viajero LGBTQ+ peruano, especialmente durante las celebraciones del Orgullo. También destacan Miami, Puerto Vallarta, Buenos Aires y Río de Janeiro. En tanto, Tailandia y otros países del sudeste asiático comienzan a ganar terreno.

"La seguridad es uno de los factores más importantes. No hay peor cosa que llegar a un destino y que te cuestionen por compartir una habitación con tu pareja", sostiene José Gómez.

Esa percepción también lleva a muchos viajeros a descartar, o al menos tomar mayores precauciones, al visitar países donde los derechos de la comunidad LGBTQ+ aún enfrentan mayores restricciones. En consecuencia, la seguridad y la inclusión terminan influyendo tanto como el atractivo del destino.

Tendencias: experiencias que ganan terreno

Aunque todavía son pocas las empresas que diseñan productos específicos para la comunidad LGBTQ+, operadores y mayoristas coinciden en que la demanda comienza a orientarse hacia experiencias más especializadas y de mayor valor agregado.

En ese escenario, los viajes de largo radio, los circuitos por Europa y el sudeste asiático, así como las bodas simbólicas en destinos del Caribe, aparecen entre los productos con mayor potencial de crecimiento. A ello se suma la preferencia por servicios premium, desde hoteles hasta aerolíneas que convierten el traslado en parte de la experiencia.

Las redes sociales también cumplen un papel cada vez más relevante. Además de inspirar nuevos viajes, permiten visibilizar destinos, compartir experiencias y acercar una oferta que, poco a poco, empieza a especializarse para responder a un nicho que el trade aún explora.

Emisivo, una oportunidad aún poco comprendida

A pesar del crecimiento del segmento, parte de la industria todavía lo percibe como un mercado complejo o muy distinto al resto de viajeros. Esa percepción limita el desarrollo de productos específicos, llevando a que los propios pasajeros organicen sus viajes de manera independiente.

Sin embargo, la realidad es otra. El viajero LGBTQ+ no busca un trato diferenciado, sino cumplir las mismas expectativas que cualquier cliente: recibir el servicio ofrecido, sentirse seguro durante el viaje y disfrutar de experiencias acordes con la inversión realizada. "Buscan ser tratados como cualquier otra persona", resumió José Gómez.

Un mercado con espacio para crecer

De acuerdo con los profesionales del turismo, el segmento representa un nicho con capacidad de gasto y un potencial comercial que el trade peruano aún tiene margen para desarrollar.

De cara a 2027, se proyecta una mayor demanda orientada a experiencias más personalizadas y servicios de mayor calidad, aunque todavía con un ritmo de crecimiento gradual dentro del canal tradicional.

Desde el ámbito comercial, Miguel Portugal señaló que el avance del segmento dependerá también de una mayor visibilidad de la oferta. “Vemos que ya hay productos, solo falta darlos a conocer mejor al público”, afirmó, en referencia a la necesidad de fortalecer la difusión y el acceso a estas propuestas en el mercado.