No se trató de una operación rimbombante o que pateara el tablero, pero a su escala, el ingreso de Turkish Airlines en la propiedad de Air Europa, está llena de detalles que la vuelven mucho más compleja de lo que parece a primera vista.
¿Para qué Turkish Airlines compró parte de Air Europa?
¿Qué busca Turkish Airlines con su entrada en el accionariado de Air Europa? Algunas reflexiones sobre la operación
El B-787 de Turkish Airlines en sus dos modelos, el 9 y el 10.
Comencemos por la perspectiva más sencilla, quizás, la de la propia aerolínea del grupo Globalia. Desde hace varios años Air Europa venía buscando un socio internacional pero, además, necesitaba una inyección de capital que le permitiera, de una vez, saldar el préstamo otorgado por la SEPI (Sociedad Española de Participaciones Industriales) en el marco de la asistencia a las empresas turísticas frente a las consecuencias de la pandemia de Covid-19.
Es una especulación y de ser real se mantendrá en lo más oculto de los diálogos y reflexiones internas de la Familia Hidalgo, a lo largo del tiempo: pero seguramente esperaban otro socio. Muy probablemente querían alguno más posicionado a nivel europeo o global, pero estaba claro que, desde las primeras negociaciones, persistió una diferencia con los números. Los Hidalgos querían una cifra más parecida a la que Turkish finalmente aportó, pero a distancia de lo ofrecido por Air France-KLM o el grupo Lufthansa.
La apuesta de Turkish Airlines
Para Turkish la operación tiene más aristas. Primero es poner un pie firme en la Unión Europea. Claro, la empresa vuela a una buena cantidad de destinos del Viejo Continente desde su hub en Estambul. Pero entrar en la propiedad de Air Europa, pone al cabotaje europeo asu alcance estratégico.
Por otra parte, Air Europa supone poder reforzar la presencia de Turkish en Latinoamérica. Hasta el momento, la empresa turca vuela a Cancún, Panamá, Bogotá, Caracas, Santiago de Chile, Buenos Aires, San Pablo y La Habana, desde Estambul. Con Air Europa, Tukish suma un segundo hub en Europa.
En otro orden de cosas, las flotas de ambas empresas son complementarias (ambas operan Boeing B-737MAX y B-787) lo que puede suponer sinergias en materia de mantenimiento.
Ahmet Bolat, presidente del Consejo de Administración y del Comité Ejecutivo de Turkish Airlines.
Es cierto que Air Europa forma parte de SkyTeam y que Turkish Airlines forma parte de Star Alliance, pero no sería la primera vez que una empresa sale de su alianza original y cambia por otra. Por otra parte, no se debe perder de vista que la inversión de Turkish en Air Europa no le da ni el control ni la gestión de la española. Al menos no por el momento.
Apuesta a la grandeza
Finalmente, no son pocas las empresas aéreas que se han dedicado a desarrollar sus grupos de afinidad mediante inversiones directas en otras aerolíneas. Quizás el mayor ejemplo es Lufthansa, pero también están los casos de Delta Air Lines o Air France. Tal vez estemos asistiendo a un nuevo paso de Turkish Airlines, en esa dirección, invirtiendo en empresas aéreas de todo el mundo, armando su propio grupo. Turkish posee el 50% de la chartera SunExpress (la otra mitad está en manos de Lufthansa), el 49% de Air Albania, y la totalidad de AJet.
Además, la empresa turca tiene en marcha un backlog de más de 300 aviones encargados que incorporará en los próximos años, e inauguró recientemente un mega aeropuerto nuevo en Estambul, destinado a competir con los principales hub del Golfo Pérsico.
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