La creciente presión turística sobre Machu Picchu llevó a la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco (DDCC) a replantear temporalmente su sistema presencial de venta de boletos. La medida buscó responder a las largas filas y a las dificultades que enfrentaban cientos de visitantes para conseguir un ingreso a la ciudadela inca. (Perú elevará el precio de la entrada a Machu Picchu desde mayo).
Machu Picchu modifica venta presencial de boletos ante alta demanda turística
La DDCC ajustó la venta presencial de boletos a Machu Picchu ante la alta demanda turística, buscando ordenar el acceso y mejorar la experiencia del visitante.
Desde el 6 de mayo, los turistas pudieron adquirir entradas presenciales hasta con tres días de anticipación en el Centro Cultural de Machu Picchu Pueblo, en Aguas Calientes. Hasta antes del cambio, la venta solo estaba habilitada para el día siguiente.
El ajuste llegó en medio de una temporada marcada por la alta afluencia de viajeros nacionales y extranjeros, escenario que volvió a poner presión sobre la capacidad operativa y turística del principal atractivo del país.
Aunque la venta presencial continuó limitada a 1.000 boletos diarios, la DDCC consideró que la compra anticipada ayudaría a ordenar el flujo de visitantes y reducir la incertidumbre que se generaba entre quienes llegaban sin una entrada asegurada.
Machu Picchu vuelve a enfrentar desafíos por capacidad turística
La decisión también respondió a pedidos de la Asociación Coordinadora Vecinal Machu Picchu, que en los últimos días alertó sobre el impacto de las extensas colas y la congestión de turistas en Aguas Calientes.
Esta nueva medida busca mitigar el problema que suele intensificarse durante las temporadas altas. La disponibilidad de boletos continúa siendo uno de los principales factores que condiciona la experiencia del visitante y la operación turística en Cusco.
La DDC Cusco reiteró que el aforo autorizado se mantuvo en 4.500 visitantes diarios, con posibilidad de ampliarse hasta 5.600 en fechas específicas de alta demanda establecidas por el Ministerio de Cultura.
La modificación volvió a poner sobre la mesa el desafío de gestionar el acceso a Machu Picchu en temporadas de alta demanda. Mientras las autoridades buscan ordenar el flujo de visitantes, el sector turístico seguirá atento a los resultados que pueda generar este nuevo esquema de venta presencial.
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