Un nuevo proyecto de ley propone declarar en emergencia el Santuario Histórico de Machu Picchu, en Cusco. La medida presentada por el congresista Luis Aragón, apunta a resolver las deficiencias en la gestión del destino turístico más importante del país, que hoy enfrenta serios problemas operativos y logísticos.
Proponen declarar en emergencia Machu Picchu por caos en gestión y afectación al turismo
Un proyecto de ley del Congreso busca reestructurar la administración de Machu Picchu ante fallas logísticas que afectan la experiencia del visitante.
Proponen declarar en emergencia el Santuario Histórico de Machu Picchu para mejorar atención a los turistas.
La iniciativa destaca que las fallas actuales, como la venta desorganizada de boletos y la falta de atención adecuada a los visitantes, deterioran la imagen del Perú a nivel internacional. Además, el mal manejo del sitio provoca pérdidas económicas importantes para Cusco y para toda la cadena turística nacional.
El proyecto plantea una intervención inmediata que reorganice la administración del santuario, con la participación de instituciones como el Ministerio de Cultura, el Gobierno Regional del Cusco y el Sernanp. La primera fase consistiría en un diagnóstico completo en un plazo de 60 días.
Venta de boletos y caos en accesos a Machu Picchu
Uno de los ejes del diagnóstico será la revisión del sistema de venta de boletos, tanto virtual como presencial. Se busca controlar la reventa, reducir las colas en los accesos y establecer un sistema de fiscalización más eficiente que permita ordenar la entrada de visitantes sin afectar su experiencia.
El proyecto también contempla mejoras urgentes en las rutas de ingreso al santuario, servicios básicos y atención al turista. Entre los puntos críticos se identifican la atención sanitaria, la seguridad, la señalización interna y el manejo de residuos, todos aspectos que influyen directamente en la satisfacción del visitante.
Impacto en la imagen del destino y presión del sector turístico
Desde el punto de vista de agencias de viajes y operadores, estos problemas comprometen la sostenibilidad del destino y afectan la comercialización del producto turístico Machu Picchu. La desorganización no solo perjudica la experiencia del cliente, sino que también obliga al sector privado a asumir mayores riesgos y costos.
El documento presentado ante el Congreso recuerda que el Estado tiene el deber constitucional de proteger el patrimonio cultural y promover el bienestar de la población. Según el congresista Aragón, la propuesta busca garantizar una gestión eficiente que beneficie tanto a los turistas como a las comunidades locales.
El proyecto será debatido en las próximas sesiones parlamentarias. Mientras tanto, el sector turístico continúa exigiendo soluciones estructurales que permitan una gestión moderna y sostenible de Machu Picchu, clave para la reputación internacional del destino Perú.
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