Durante 2025, el comportamiento del viajero peruano confirmó lo que muchas agencias de viajes ya venían percibiendo en el mostrador, y es que los destinos tradicionales siguen siendo fuertes, pero el deseo de explorar nuevos territorios empieza a ganar espacio.
Más alla del Caribe y Europa, agencias de viajes destacan que hoy en día el viajero peruano busca destinos "lejanos" y que brinden nuevas experiencias.
El Caribe, Europa y Estados Unidos continúan liderando las ventas, aunque ya no lo hacen solos. Asia, Medio Oriente y destinos considerados antes “lejanos” hoy entran con fuerza en los gustos del viajero peruano.
Viajar dejó de ser solo una aspiración y se convirtió en una decisión cada vez más pensada. El viajero peruano de hoy compara, evalúa y prioriza, influenciado por un entorno económico cambiante, mayor acceso a información en redes sociales y una experiencia acumulada que redefine sus expectativas.
Ya no basta con “salir de viaje”, el destino debe justificar el tiempo, el dinero y la experiencia. En ese proceso, las agencias de viajes vuelven a ocupar un rol clave como intérpretes de una demanda que evoluciona y se vuelve más exigente.
Este comportamiento responde, además, a un cambio generacional. Una gran parte del público viajero pertenece hoy a segmentos millennials y centennials, perfiles familiarizados con el entorno digital y con una visión del turismo más ligada a la experiencia que al simple desplazamiento. Viajar, para ellos, también representa una forma de expresión personal y social.
Desde el punto de vista de la industria, 2025 marcó un año de consolidación y aprendizaje. Con un mercado más estable que en periodos anteriores, los artífices del turismo tuvieron la oportunidad de observar con mayor claridad el comportamiento del viajero y anticipar tendencias.
¿Qué opinan las agencias de viajes?
Ladevi Perú realizó una encuesta entre agencias de viajes para conocer el perfil del viajero peruano y sus preferencias en 2025, pero sobre todo para saber qué destino apunta a ser el preferido para este 2026, que apenas empieza.
Las encuestas muestran un patrón claro, el turista ya no viaja únicamente por descanso, sino que viaja por experiencias, por cultura, por cumplir un sueño postergado. Y las agencias de viajes, lejos de resistirse al cambio, comienzan a adaptarse a este nuevo perfil que busca algo más que sol y playa.
Este escenario coincide con lo que señala la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (PromPerú) en su último estudio: “El viaje del peruano 2025”, sobre un viajero cada vez más informado, más exigente y dispuesto a invertir tiempo y dinero si el destino lo justifica. Ya no se trata solo de “a dónde”, sino de “para qué” y “cómo” se viaja.
La planificación previa se ha vuelto un paso casi obligatorio. La mayoría busca información en internet, especialmente en redes sociales, y una proporción importante incluso organiza su viaje por cuenta propia. Esto no elimina el rol de las agencias de viajes, pero sí eleva el nivel de asesoría que el pasajero espera recibir.
Destinos preferidos a nivel nacional
A nivel interno, los viajes dentro del país mantienen un dinamismo sostenido. Alrededor de un tercio de los peruanos ha realizado turismo vacacional nacional en los últimos dos años, reflejando que recorrer el propio territorio sigue siendo una prioridad emocional y económica.
En ese escenario, hay regiones que se consolidan como favoritas. Lima funciona como punto de partida y destino de escapadas cortas, mientras que Cusco se mantiene como el gran ícono aspiracional por su carga cultural e histórica.
Ica, Arequipa y Junín completan el grupo de mayor demanda, combinando naturaleza, gastronomía y accesibilidad, factores altamente valorados por el público nacional.
El Norte y la Amazonía, por su parte, muestran un comportamiento interesante. Destinos de sol y playa como Piura o Tumbes conservan atractivo estacional, mientras que regiones amazónicas comienzan a despertar interés por su biodiversidad y turismo experiencial, aunque todavía enfrentan barreras de percepción vinculadas a costos o conectividad.
El Caribe y Europa: destinos que se mantienen, pero evolucionan
El Caribe fue, para muchas agencias de viajes, el destino más vendido de 2025. Punta Cana, Aruba, Cuba, Cartagena y otros puntos del Caribe continúan atrayendo a un viajero que busca descanso, clima cálido y facilidad logística. El factor precio, la conectividad aérea y la oferta todo incluido siguen siendo determinantes.
Europa, por su parte, mantiene una posición sólida. París, Roma, Barcelona, Madrid, Londres y Venecia aparecen reiteradamente en las encuestas como destinos deseados. Sin embargo, lo interesante no es solo que se sigan vendiendo, sino cómo se venden, si son viajes más largos o circuitos mejor armados.
Las agencias de viajes coinciden en que Europa dejó de ser un destino aspiracional lejano para convertirse en un viaje alcanzable, especialmente tras la flexibilización de visados y la anticipación en la compra de boletos. Esto permitió que el pasajero se enfoque más en la experiencia que en la burocracia.
Aun así, muchos agentes de viajes reconocen que una parte importante de sus clientes “ya estuvo ahí”, y es precisamente esa saturación del destino clásico la que abre la puerta a nuevas rutas.
Asia y Oriente: la gran expectativa para el 2026
Si hay un punto en común que atraviesan casi todas las encuestas, es la expectativa puesta en Asia y Oriente para 2026. China, Japón, Corea del Sur, Turquía, Egipto, Marruecos y Medio Oriente aparecen como los destinos que más curiosidad generan hoy entre los viajeros peruanos.
“Turquía es uno de los destinos que viene despertando mayor interés, sobre todo cuando se combina con las Islas Griegas. Muchos clientes ya han viajado a Europa y ahora están en búsqueda de experiencias nuevas”, aseguró una de las agencias encuestadas.
Las razones son diversas, por un lado, la eliminación o flexibilización de visas ha sido clave. Destinos que antes parecían inalcanzables hoy se perciben como posibles. Por otro, el factor experiencia pesa cada vez más, entre cultura milenaria, historia, gastronomía y paisajes distintos a lo conocido.
Algunas agencias señalan que el interés por estos destinos surge, en muchos casos, de pasajeros que ya recorrieron América y Europa. Buscan algo distinto, un viaje más largo, más profundo, más transformador. Ya no se trata de repetir, sino de descubrir.
“La tendencia se mantendría, pero con un crecimiento importante de los destinos exóticos como Asia, Egipto, Israel y Turquía. Hoy el viajero busca conocer lugares nuevos, especialmente porque muchos ya han visitado los destinos tradicionales, que además suelen ser más económicos”, señaló una de las agencias.
Desde el lado comercial, las agencias de viajes reconocen que aún es un reto. Asia no es un destino masivo para todos, requiere capacitación, alianzas con operadores mayoristas y un acompañamiento más cercano al viajero; sin embargo, la expectativa es clara, este 2026 será el año en que estos destinos dejen de ser nichos para empezar a consolidarse.
El rol de las agencias frente a un viajero más consciente
Las encuestas también revelan un cambio importante en el rol de las agencias de viajes. Hoy, más que vender paquetes, cumplen una función de asesoría. El viajero llega informado, compara, pregunta y espera una recomendación honesta, basada en experiencia.
Los agentes de viajes destacan que compartir vivencias propias, o haber viajado a Japón, China o Turquía, se ha convertido en una herramienta clave de venta. El relato personal humaniza el destino y genera confianza, algo fundamental cuando se trata de viajes largos y menos conocidos.
Este nuevo viajero peruano también planifica con más anticipación, valora la seguridad, el costo-beneficio y la personalización. Elementos que PromPerú viene identificando como claves en la evolución del consumo turístico y que hoy se reflejan claramente en el discurso de las agencias.
Sin embargo, este nuevo perfil también convive con temores. La inseguridad, las estafas digitales y los riesgos asociados a destinos poco planificados influyen cada vez más en la decisión final. La confianza en operadores formales, la información previa y el acompañamiento profesional se vuelven factores determinantes al momento de concretar el viaje.
De cara a 2026, el desafío de las agencias de viajes será acompañar este cambio. Capacitarse, diversificar la oferta y entender que el viajero peruano ya no busca solo llegar a un destino, sino vivirlo. El mapa se amplía, y con él, también las oportunidades para el sector.
Temas relacionados


