Considerado un modelo de negocio sustentable, en Catamarca se destaca un emprendimiento de gran escala. Al respecto, Altos de Tinogasta presenta la opción de fideicomiso para pequeños y medianos inversores interesados en ser dueños de una parte proporcional de la fábrica de aceite de oliva y la bodega, hasta en 24 cuotas fijas en pesos.
En esta sintonía, el proyecto contempla la construcción del hotel boutique para socios, con aguas termales propias, y la certificación de normas nacionales e internacionales para la producción orgánica.
Diego Torrea, gerente comercial de Altos de Tinogasta, explicó que “siendo una explotación agroindustrial orientada al mercado local y externo, el negocio permite atenuar los riesgos y vicisitudes de la política y economía inestable”. A su vez, sostuvo que en los últimos cuatro años del emprendimiento el aumento del valor de la parcela superó ampliamente el valor del alza del dólar referenciado como de contado con liquidación.
En tanto, detalló que “se trata de una inversión en la que el activo financiero no sufre depreciación, sino que aumenta su valor, producto de la maduración y el incremento de frutos, así como la revalorización de la tierra”.
Con más de 220 mil plantaciones de vides y olivares, los 700 km. de mangueras que posibilitan el riego por microgoteo y tecnología de última generación en sus maquinarias, avalan un negocio sustentable.
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