El mes pasado cerró sus puertas el restaurante Chiquín –ubicado en Perón 920–, un clásico de la ciudad de Buenos Aires que fue inaugurado en 1905 y que había sido declarado “Testimonio vivo de la memoria ciudadana” por la Secretaría de Cultura porteña.
Las ranas y el chicken pie (pastel de pollo) eran las especialidades de la casa, a las que se sumaba la parrillada. La caída de la demanda en los últimos años hizo que este clásico volviera a bajar las persianas, tal como había sucedido tras la crisis de 2001, cuando permaneció cuatro años cerrado.
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