Ni todas las aerolíneas están perdiendo dinero, ni las empresas tecnológicas turísticas son las que mejor resisten la crisis derivada de la guerra en Medio Oriente. Las cifras son contundentes: volar es más caro, pero las compañías aéreas se están defendiendo de la subida de precios del queroseno con tarifas al alza, recortes de costes y márgenes más ajustados.
¿Qué aerolíneas siguen creciendo pese a la guerra en Medio Oriente?
El auge del carburante por el conflicto en Medio Oriente lastra los márgenes de las aerolíneas, pero no todas pierden: las europeas, las que mejor resisten.
Tras el estallido de la guerra en Medio Oriente, ¿qué aerolíneas mantienen o han mejorado su valor en bolsa?
El encarecimiento del Brent ha sido el movimiento dominante durante los últimos tres meses: el barril ha pasado de 74,76 dólares el 28 de febrero de 2025 a algo más de 106 dólares el 6 de mayo de 2026, lo que implica un avance superior al 40%.
Sin embargo, en términos bursátiles, no todas las aerolíneas europeas han perdido dinero en términos interanuales: Lufthansa, Air France-KLM y Ryanair aún presentan saldo positivo frente a febrero de 2025; por su parte, IAG está prácticamente plana y las más castigadas son easyJet y Wizz Air, según datos de Bloomberg.
El mercado no ha descontado solo el petróleo, sino también la cobertura de combustible, la capacidad de trasladar costes a tarifas, la exposición a rutas afectadas, la solidez del balance y problemas específicos de cada compañía. (Emirates retoma el 96% de sus rutas tras la guerra)
Las aerolíneas europeas resisten (e incluso mejoran) su presencia en bolsa
IAG aparece como una de las más resistentes en el corto plazo por su estructura de coberturas, que algunos análisis sitúan en torno al 75%-80% de sus necesidades, y por la rentabilidad de sus rutas transatlánticas; aun así, desde el arranque de la crisis de 2026 los descensos han sido relevantes.
Lufthansa y Air France-KLM han resistido mejor si se mide desde febrero de 2025, pero afrontan un fuerte deterioro de costes. Reuters cifra en 1.700 millones de euros el impacto adicional del combustible para Lufthansa en 2026, mientras que Air France-KLM ha anticipado una factura anual de carburante de 9.300 millones de dólares, con un incremento de 2.400 millones frente a 2025 y recorte de previsiones de capacidad.
El castigo más claro se concentra en Wizz Air y easyJet. En Wizz pesan el alza del fuel, su exposición histórica a Medio Oriente y los problemas de disponibilidad de flota por motores Pratt & Whitney; en easyJet, el mercado ha penalizado el deterioro de previsiones y el impacto directo del encarecimiento del carburante, según Bloomberg. (Las aerolíneas sufren la paradoja de la guerra: menos beneficio, pero más pasajeros)
Las tecnológicas turísticas se desangran por la guerra en Medio Oriente
La crisis geopolítica global no solo afecta a las aerolíneas: turoperadores y gigantes tecnológicos turísticos están siendo, para sorpresa de muchos profesionales del sector, de los más castigados.
Es el caso de HBX Group, uno de los valores más castigados en los últimos meses en los mercados de valores. La compañía salió a Bolsa en febrero de 2025 a 11,50 euros por acción, empezó a cotizar el 13 de febrero y ya sufrió una recepción fría en el mercado. Desde el 28 de febrero, cuando cerraba en torno a 10,80 euros, el valor cae alrededor del 38%; frente al precio de salida a Bolsa, el descenso ronda el 42%. En su evolución pesan tanto el contexto turístico como factores propios de una OPV reciente, la presión sobre múltiplos y dudas de mercado sobre crecimiento y rentabilidad.
Otro de los grandes perjudicados con mayúsculas es Amadeus, que presenta un retroceso superior al 30% en los mercados, pese a que su negocio no tiene una exposición directa al combustible comparable a la de una aerolínea o turoperador integrado. (Amadeus impulsa su tercer pilar estratégico: soluciones para destinos basadas en datos y promoción)
Jet2 cae en picado, pero TUI Group resiste
En cuanto a turoperación, el grupo Jet2.com sufre otro batacazo bursátil del 19%, pese a que su negocio vacacional mantiene una escala “positiva”, según explican desde la propia compañía. Pese a que se está nutriendo de una gran demanda de viajeros británicos que buscan tranquilidad en el mediterráneo, su evolución bursátil sigue en rojo, probablemente por las expectativas de inicios de año, que apuntaban a incrementos de reservas de doble dígito.
En todo este mar de números rojos, TUI Group es la que mejor resiste, prácticamente con la misma valoración en los mercados que hace un año (7 euros por acción) frente al fuerte repunte del crudo. El grupo llegó a presentar el mejor primer trimestre de su historia fiscal 2026, con mejora de EBITDA y 7,1 millones de clientes, pero posteriormente ajustó expectativas por el impacto del conflicto y su efecto sobre la demanda y la operativa vacacional. Esa corrección se tradujo en una clara corrección en su valor en bolsa, de unos tres puntos porcentuales, pero inferior a los desplomes de su competencia.
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