En tiempos de crisis económica, conciencia ecológica y búsqueda de nuevas experiencias, un hotel 0 estrellas puede resultar una práctica y divertida alternativa.
En ese sentido, como una verdadera antítesis del majestuoso Buj Al Arab de Dubái, hace dos años abrió sus puertas el Null Stern Hotel ("Hotel Cero Estrellas") en Suiza.
El establecimiento -de tan solo dos habitaciones y capacidad máxima para 14 pasajeros- se emplazó nada menos que en un antiguo refugio antinuclear de la ciudad de Seleve. La idea era ofrecer los servicios básicos de hotel pero a bajo costo: 15 euros por noche.
Este búnker de la época de la Guerra Fría no solo amplió la oferta de alojamiento sino que funcionó a modo de instalación artística. "Utilizando el arma del arte hemos creado un hotel de bajo costo con encanto", dijeron a la Associated Press los artistas -y hermanos gemelos- Frank y Patrik Riklin, del estudio Atelier für Sonderaufgaben. Comisionados por el gobierno local, ellos fueron los encargados de intervenir el lugar, creando lo que llamaron un hotel "eco-lujoso", aprovechando al máximo los recursos energéticos y las características del sitio.
Así, pese a su innegable austeridad, al establecimiento no le faltaba nada: camas confortables, servicio atento (brindado por voluntarios del pueblo), sábanas y hasta mobiliario, de segunda mano, además de elementos reciclados.
Además, como no tiene ventanas al exterior, una web-cam proyectaba imágenes en directo de la superficie en grandes pantallas dispuestas sobre las paredes.
Sin embargo, a pesar de estar emplazado en ese frío país, no tenía calefacción. A cambio, se facilitaba una bolsa de agua caliente.
Para ahorrar luz, entre los huéspedes se pactaba una hora para apagar las luces e irse a dormir. Y a las 7 todos debían levantarse. Solamente un huésped privilegiado -condición adquirida mediante un sorteo- podía darse una buena ducha de agua caliente.
Sin embargo, el 0 estrellas cerró sus puertas el 4 de junio pasado, luego de haber alojado huéspedes provenientes de 29 países. Ahora el objetivo es abrir establecimientos de estas mismas características en locaciones urbanas.
Según afirman desde el hotel, el entorno socioeconómico brinda oportunidades de desarrollo del modelo para llevarlo a su máximo potencial.
En tanto, el Null Stern Hotel de Teufen se convirtió en un museo, donde los visitantes pueden experimentar y conocer el lugar de nacimiento del primer hotel 0 estrellas del mundo.
Adicionalmente, se proyectan documentales sobre la puesta a punto del proyecto y se ofrecen diversos souvenirs, entre ellos remeras que rezan: "La única estrella eres tú".
El turno de los hoteles 0 estrellas
En tiempos de crisis económica, conciencia ecológica y búsqueda de nuevas experiencias, un hotel 0 estrellas puede resultar una práctica y divertida alternativa.
En ese sentido, como una verdadera antítesis del majestuoso Buj Al Arab de Dubái, hace dos años abrió sus puertas el Null Stern Hotel ("Hotel Cero Estrellas") en Suiza.
FUENTE: el-turno-de-los-hoteles-0-estrellas
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