El Tribunal de Justicia del estado de San Pablo concedió una medida cautelar que le permite a la aplicación continuar operando en la ciudad capital. La nueva decisión invierte lo decidido en una anterior que vetaba los servicios de Uber.
Al parecer, lo que podría haber cambiado el sentido de la cautelar fueron diversos hechos de violencia registrados en San Pablo y Río de Janeiro que tuvieron como protagonistas a taxistas de ambas metrópolis y como víctimas a conductores de Uber.
“Lo que ocurre en realidad es sólo un reflejo de la integración de los medios electrónicos en la vida cotidiana, que a menudo aturde, sacude y despierta viejas convicciones e impulsos regulatorios. Hay inequívocamente, de parte de los antagonistas, los taxistas, intenciones monopolistas, miedo a la competencia, y el repudio de convivir con este nuevo servicio. Y en casos extremos, violencia física”, comentó en su sentencia el juez Fermino Magnani.
Por otra parte, Montevideo fue escenario de una marcha de taxistas contra el sitio web, al que acusan de “robarles” pasajeros. Previamente, el 7 de enero, los choferes de unos 40 taxis obligaron a un vehículo de Uber a detener su marcha en la zona del Parque Rodó.
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