Cuentan los memoriosos y los bien informados que allá por mediados del siglo XIX arribaron a la zona del actual Puerto Madryn (Chubut) 153 colonos galeses con ansias de establecerse en el lugar. Trajeron con ellos un bagaje de costumbres y tradiciones propias de su cultura que perduraron en el tiempo.
Fue a raíz de la escasez de alimentos que agudizaron al máximo su ingenio para aprovechar sus alimentos, mezclando todo lo que tenían a mano: harina, azúcar negra, nueces, frutos secos, frutas (que habían sido azucaradas para su mejor conservación), miel y otros elementos. De este modo, obtuvieron una "torta negra" de alto valor calórico y larga perdurabilidad.
En homenaje a ellos, con el tiempo se la conoció como "Torta galesa", aunque tuvo su origen en estas tierras.
También, son propias de esta región las tortas de queso decoradas con frutos rojos, los cuales son utilizados frescos o en mermeladas, e incluso en forma de confituras o conservas.
En sociedades como la nuestra, así como en las distintas comunidades que la componen, hay pocas cosas más poderosas que la tradición y, en cuestiones del buen comer y el disfrute, esta premisa también se impone.
Ahora bien, la tradición tiene larga memoria, pero respetar las tradiciones no implica estancarse en el tiempo. Por ello, innovar no es reemplazar lo conocido, sino respetar lo que ya existe incorporando elementos enriquecedores. Creo que el respeto a la tradición no debe descalificar a la innovación y la creatividad.
Tratando de incorporar nuevas ideas -sin modificar lo ancestral- surgió el "Postre helado galés", como un homenaje a esa preparación pero, al mismo tiempo, con la necesaria innovación y creatividad referida previamente.
De esta manera, posibilitamos que este postre sea consumido en cualquier ocasión a lo largo y ancho de todo el país, del mismo modo que ocurre con postres de otras regiones.
Tradición e innovación pueden ir de la mano
Respetar las tradiciones no implica estancarse en el tiempo. Innovar no es reemplazar lo conocido, sino respetar lo que ya existe incorporando elementos enriquecedores. Así, en homenaje a la "Torta galesa" surgió la idea del "Postre helado galés".
EL "POSTRE HELADO GALES".
En el "Postre helado galés" se intercalan porciones de torta galesa con helado de vainilla.
A continuación, la receta para esta creación:
Ingredientes para el helado
- 1 litro de leche
- 250 g. de azúcar
- 170 g. de crema de leche
- 40 g. de leche en polvo descremada
- 25 g. de dextrosa
- 1 chaucha de vainilla
- 9 g. de estabilizante para helado
Procedimiento: calentar todos los ingredientes a 85º C e infusionar con la chaucha de vainilla por una hora. Colar y pasar por la máquina de helado.
Ingredientes para la torta galesa
- 100 g. de almendras peladas
- 200 g. de azúcar negra
- 5 g. de bicarbonato de sodio
- 50 g. de cáscara de naranja confitada
- 150 g. de cerezas confitadas
- 200 cc. de ron
- 1 cucharada de especias para repostería
- 300 g. de harina
- 4 huevos
- 250 g. de manteca
- 50 g. de miel
- 200 g. de pasas de uva rubia
- 200 g. de pasas de uva negra
- Ralladura de 2 naranjas
Procedimiento: remojar las pasas y las cáscaras de naranja en 100 cc. de ron. Batir la manteca con el azúcar y las especias. Luego agregar los huevos de a uno. Una vez que la preparación está homogénea, agregar la ralladura de naranja, el bicarbonato diluido con los 100 cc. de ron restantes, luego las frutas y, por último, la harina. Colocar en un molde flexible de silicona. Decorar la superficie con las almendras peladas. Hornear a 140° C por una hora, y bajar el horno a 120° C por una hora más.
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