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Turismo en Chiclayo crece 30% en 2025 gracias al "efecto León XIV"

La mención del papa León XIV impulsó un auge turístico en Chiclayo, con más de 650 mil visitantes entre enero y agosto de 2025.

El turismo en la región Lambayeque, especialmente en Chiclayo, experimentó un notable crecimiento del 30 % en lo que va del 2025. Esta alza histórica está relacionada directamente con el llamado “efecto León XIV”, tras la mención de Chiclayo en el primer discurso del papa peruano Robert Prevost.

Según la Gerencia Regional de Comercio Exterior y Turismo (Gercetur), entre enero y agosto arribaron 651.922 visitantes, una cifra que ya supera ampliamente los registros prepandemia. El mayor flujo ocurrió durante las festividades religiosas, uno de los motores clave del turismo receptivo en la región.

Más de 345.000 turistas participaron en celebraciones como la Cruz de Motupe, Olmos y Penachí. El atractivo de estas festividades, junto a la atención mundial tras la elección de un papa peruano, ha renovado el interés tanto del turista nacional como del internacional.

Religiosidad y cultura impulsan nuevas rutas en Chiclayo

El impacto espiritual del papa León XIV se tradujo en una nueva ruta turística llamada “Caminos del papa León XIV”. Esta incluye 14 iglesias emblemáticas que Robert Prevost visitó cuando fue obispo. Agencias de viajes y operadores turísticos ya han comenzado a organizar paquetes temáticos con enfoque religioso-cultural.

Además de las iglesias, los visitantes también recorren playas, museos y zonas arqueológicas. La diversidad de experiencias posiciona a Chiclayo como un destino integral para circuitos tanto mayoristas como minoristas. La demanda por guías especializados en turismo religioso ha crecido.

Proyecciones favorables y oportunidades comerciales

Con base en el ritmo actual, Gercetur proyecta cerrar el 2025 con 1.200.000 visitantes, superando el récord histórico de 2019. Esto significaría ingresos por más de 432 millones de soles, frente a los 292 millones generados en 2024.

Estas cifras son alentadoras para agencias y operadores que buscan destinos con retorno seguro. El interés por Chiclayo no parece ser pasajero, lo que abre oportunidades para alianzas, paquetes turísticos y experiencias con valor agregado.

Para los profesionales del turismo, el efecto León XIV demuestra cómo un hito cultural puede transformarse en un motor turístico. Chiclayo hoy no solo celebra una alza en visitas, sino que se consolida como capital del turismo religioso en el norte del Perú.

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