El turismo interno está viviendo un momento de protagonismo y renovación. Desde la lenta apertura de la pandemia, el turista nacional ha aprovechado cada momento para viajar, no solo por descanso, sino por múltiples factores, dato que beneficia al trade para conocer más sobre sus gustos.
Turismo interno: ¿cuál es el perfil del turista nacional?
Un estudio realizado por Turismo In de PromPerú, reveló el perfil del turista nacional con nuevas experiencias y destinos menos tradicionales por conocer.
Y es que, a través de un estudio realizado por Turismo In de la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (Promperú), se reveló el perfil del viajero peruano donde explica la nueva tendencia local.
¿Qué prefiere el turista local?
En este estudio con resultados obtenidos por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), se determinó que los vacacionistas nacionales prefieren hacer viajes de naturaleza, urbanos y gastronómicos.
También, en cada viaje deciden elegir cuatro actividades, con énfasis en las que permiten paseos relajantes u oportunidades de aprendizaje.
Adicional a ello, seis de cada diez peruanos emprendió el viaje por cuenta propia. El 69% de los vacacionistas escogió viajar en grupos pequeños, acompañados por su familia directa o por su pareja.
Además, se precisa que el ómnibus es el transporte más utilizado por los viajeros. Sin embargo, el uso de transporte aéreo se ha incrementado significativamente, lo que refleja que los vacacionistas optan por viajar lejos de su región de residencia.
Destinos en tendencia
El viajero peruano prioriza destinos accesibles y diversos, donde pueda combinar descanso, naturaleza y gastronomía.
Cusco, Arequipa e Ica lideran en valor simbólico y atractivo visual. Junín, Cajamarca y Áncash se fortalecen como opciones emergentes de naturaleza y bajo costo.
El norte de Piura, Tumbes y Lambayeque, conserva un alto atractivo para escapadas de sol y playa. Mientras que la amazonía con San Martín, Loreto y Ucayali despierta creciente interés, aunque aún es percibida como lejana o costosa.
La inspiración es importante
De acuerdo con Promperú, el proceso de inspiración del vacacionista peruano empieza entre dos y cuatro semanas antes del viaje, a través de contenidos sobre turismo nacional en redes sociales, especialmente en TikTok, Instagram y YouTube.
Las publicaciones con paisajes, gastronomía y experiencias reales tienen un alto poder de atracción. La mayoría de vacacionistas declara que se inspira por recomendaciones personales o por lo que ve en sus redes.
Busca destinos “bonitos, seguros y no tan caros”. Tiende a explorar lugares reconocidos como Cusco, Ica, Arequipa o Junín; pero muestra disposición a nuevas rutas si encuentra información clara y visualmente atractiva.
Servicio digital, un gran aliado
El proceso de compra ocurre generalmente entre una y dos semanas antes del viaje y de forma digital y directa; no busca intermediarios. Usa plataformas como Latam, Sky, Cruz del Sur, RedBus o Booking.
Cuando hay promociones confiables puede usar agencias online o locales, pero busca siempre respaldo. Suele reservar alojamiento por internet, especialmente en hoteles de dos y tres estrellas o en casas de familiares.
El uso de billeteras digitales o tarjetas de débito es cada vez más común. Revisa reseñas antes de pagar y valora la rapidez de respuesta de los operadores.
El promedio de gasto de los turistas nacionales, en los últimos años ha sido de 650 soles, fuera de transportes y en un promedio para un viaje de cuatro días, aproximadamente.
Acerca del vacacionista peruano
El estudio también revela que el vacacionista peruano actual ha evolucionado: es autogestionado, curioso y digitalmente activo. Planifica sus viajes por cuenta propia, guiado por recomendaciones en redes sociales y experiencias compartidas por otros viajeros.
Más que un simple descanso, su viaje es una búsqueda de autenticidad, conexión cultural y orgullo por lo propio. La gastronomía, la naturaleza y la interacción con la comunidad local son los motores que le dan sentido a su experiencia.
De esta manera, el turismo interno se consolida como un espacio de encuentro con el país y consigo mismo. Cada destino visitado refuerza la identidad y la valoración de Perú como territorio diverso, acogedor y sorprendente.
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