Los productos de belleza dejan de lado las fórmulas químicas y la cocina gourmet se mete en el negocio de la cosmética. Recetas exquisitas y exóticas a base de chocolate, vainilla, almendras, miel, naranjas o manzanas, forman parte de fórmulas de cremas, máscaras, geles, perfumes, exfoliantes, sales de baño y productos para el pelo. La "cultura gourmet" es un sinónimo de bienestar, placer y buen vivir. En ese contexto, la belleza apela a la búsqueda del placer y a cautivar todos los sentidos.