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LA TUUA conspira contra el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez y la recuperación del turismo

El cobro de la TUUA conspira contra el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez y el turismo. “Sin TUUA, Perú podría crecer 9 %; con ella 3 %”, advierte AETAI.

El inicio del cobro de la Tarifa Unificada de Uso de Aeropuerto (TUUA) de transferencia en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez marcó un punto de quiebre para Lima como hub de conexión internacional. La medida, aplicada desde el 7 de diciembre, tomó por sorpresa a pasajeros en tránsito que no ingresaban al país, provocando una experiencia negativa.

Lo que inicialmente se presentó como un ajuste operativo de Lima Airport Partners (LAP) escaló rápidamente a un tema mediático y, sobre todo, comercial. Desde la inauguración del nuevo terminal en junio de 2025, la TUUA de transferencia fue motivo de debate en el sector aeronáutico, que durante meses planteó alternativas para evitar un cobro que, pese a recaer directamente sobre el pasajero, compromete la competitividad aérea.

Para el sector turístico, el impacto es directo: encarece las tarifas finales, deteriora la experiencia de conexión y condiciona la decisión de compra. Y surge entonces la pregunta de fondo: ¿una medida así contribuye realmente a que el turismo recupere los niveles prepandemia?

Claves para entender la TUUA de transferencia

La TUUA de transferencia internacional, como su nombre lo indica, es una Tarifa Unificada por Uso de Aeropuerto. Esta ya estaba contemplada en el contrato de concesión entre el Estado peruano y Lima Airport Partners (LAP), y su activación formaba parte del esquema previsto desde el inicio de operaciones del nuevo Jorge Chávez el pasado 1° de junio.

El monto, aprobado por el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositran), asciende a US$ 11.86 (incluido IGV) y se paga mediante plataformas en línea, agentes móviles o módulos físicos dentro del aeropuerto.

La propuesta inicial también incluía una TUUA de transferencia nacional de US$ 7.45 (incluido IGV) para pasajeros cuyos vuelos domésticos iniciaran, finalizaran o conectaran en el Jorge Chávez. Sin embargo, esta fue retirada con el compromiso del Ministerio de Transportes (MTC) de subsidiar ese ingreso.

TUUA
TUUA de transferencia.

TUUA de transferencia.

AETAI advierte impacto en el tráfico aéreo

Las aerolíneas, reunidas en la Asociación de Empresas de Transporte Aéreo Internacional (AETAI), advirtieron que el monto genera costos no previstos y reduce la competitividad del país frente a hubs regionales como Bogotá o Panamá.

En un mercado donde cada escala puede implicar diferencias de precio, tiempo y experiencia, la incorporación abrupta de una tarifa adicional puede empujar al viajero hacia alternativas percibidas como más estables o eficientes. Para rutas familiares o vacacionales, un sobrecosto de US$ 100 por grupo puede modificar decisiones de compra.

Ladevi Perú conversó con Carlos Gutiérrez, gerente general de AETAI, quien precisó que este modelo de cobro directo deteriora la experiencia de tránsito y perjudica la percepción internacional del Jorge Chávez como hub regional.

El directivo cuestionó que la implementación se realizara con una comunicación tardía, considerando que el pasajero en tránsito no suele detenerse en detalles operativos.

No debimos haber llegado a esta situación y probablemente esto se va a revertir, pero hoy se está dando una pésima imagen hacia el público extranjero”, afirmó.

Para Gutiérrez, el problema trasciende lo inmediato y tendrá efectos estructurales. Estudios presentados por AETAI indican que la medida reducirá significativamente el crecimiento proyectado del tráfico aéreo.

Sin TUUA de transferencia, Perú podría crecer 9%; con TUUA crecerá 3%”, advirtió. En rutas altamente dependientes del tránsito internacional, la afectación sería de hasta 11%.

Según Carlos Gutiérrez, el mayor riesgo es la pérdida progresiva de conectividad internacional. Lima, que durante décadas fue uno de los hubs más importantes de la región, hoy cede terreno frente a centros que consideran la conectividad un activo estratégico. Bajo esa perspectiva, la TUUA de transferencia se interpreta como un retroceso que no agrega valor a la experiencia del viajero y sí aumenta el costo directo.

Gutiérrez añadió que no existe una referencia internacional que respalde un cobro de transferencia fuera del boleto. En la práctica, esto implica un estándar aislado que introduce fricción en un sistema operativo globalmente unificado.

Sobre la posibilidad de incluir la TUUA dentro del ticket, precisó que la relación de consumo es entre pasajero y aeropuerto, no con las aerolíneas. No descartó evaluar un esquema integrado, pero señaló que no puede exigirse a las líneas aéreas que asuman costos administrativos y financieros que, según dijo, LAP no está dispuesto a cubrir.

¿Cómo afecta a agencias de viajes y operadores mayoristas?

Para agencias de viajes y operadores mayoristas, este escenario plantea varios retos inmediatos. Será imprescindible reforzar la comunicación con los pasajeros en tránsito internacional, especialmente en rutas donde Lima compite con otros puntos de conexión.

Asimismo, deberán monitorear cómo las aerolíneas trasladan el nuevo costo a sus tarifas finales y definir estrategias para evitar fricciones en temporada alta. Productos clave como Caribe, Centroamérica y destinos sudamericanos podrían experimentar ajustes sensibles, dado que el precio es un factor determinante en su comercialización.

8 de cada 10 pasajeros considera que existen “demasiados impuestos” para volar y más de $ 60 mil millones fueron pagados en tributos específicos durante el último año, lo que equivale a casi US$ 30 adicionales por viaje redondo.

Balance de los primeros días

Desde las primeras horas del domingo 7 de diciembre, cuando inició el cobro de la TUUA de transferencia, la zona de conexiones del terminal se vio marcada por el desconcierto de usuarios internacionales. Muchos viajaban desde Chile, México, Argentina o Brasil hacia otros destinos de la región y desconocían que debían pagar poco más de US$ 11 por usar las instalaciones del aeropuerto. Comentarios como “es arbitrario”, “es un doble cobro” o “esto no pasa en ninguna parte del mundo” reflejaron la falta de información previa y la percepción de que la tarifa no estaba incluida en el boleto.

Lima Airport Partners aseguró que el proceso se desarrolló “con normalidad”, con tiempos menores a cinco minutos. Sin embargo, más allá del orden operativo, quedó claro que la experiencia del pasajero se resintió. Para varias familias en tránsito, el costo adicional bastó para replantear futuras escalas en Lima, un dato relevante en un contexto de competencia regional por atraer conexiones.

Ositrán sostuvo que el cobro responde al contrato de concesión y garantiza la sostenibilidad de la infraestructura, mientras que el Ministerio de Transportes confirmó que no se aplicará a conexiones nacionales.

Pero para el trade, la discusión central es otra: el cobro se realiza fuera del boleto, obligando al pasajero a realizar un pago extra presencial o digital, lo que introduce fricción y una clara sensación de sorpresa.

Rutas, conectividad y futuro inmediato

En un contexto regional donde los países buscan atraer aerolíneas, inversiones y mayores volúmenes de pasajeros, mantener la competitividad es esencial. La conectividad aérea continúa siendo un componente estratégico tanto para el turismo como para el comercio exterior y los viajes corporativos.

La decisión adoptada en diciembre podría generar efectos más amplios de lo previsto. En temporadas altas y campañas corporativas, los hábitos de compra suelen consolidarse y, si los viajeros empiezan a evitar Lima como punto de conexión, recuperar esa preferencia podría demandar tiempo y mayores esfuerzos comerciales.

Durante las próximas semanas será necesario monitorear ajustes tarifarios, promociones, políticas de reembolso y eventuales cambios operativos de las aerolíneas. Una comunicación clara y anticipada hacia el pasajero será fundamental para minimizar fricciones en temporada alta.

Al cierre de este editorial, LAP mantiene su decisión de aplicar el cobro, mientras las aerolíneas continúan presentando sus observaciones y el Ministerio de Transportes evalúa alternativas contractuales para mitigar el impacto en los usuarios.

El debate permanece abierto y el sector turístico deberá seguir de cerca los desarrollos que podrían redefinir la conectividad regional en el corto plazo.

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